Renovar la imagen una casa no supone necesariamente invertir en obras costosas que llenan todo de polvo y ruido por varias semanas. Es posible modificar el estilo de una vivienda mediante pequeños cambios.

Detalles como comprar un juego de sillas nuevo, pintar las paredes de cierto color, y colocar espejos con un marco específico tienen el poder de transformar la estética de la casa al estilo decorativo elegido por los habitantes. La clave está en definir previamente la imagen que se desea proyectar.

Renovar casas sin obra

Fuente: unsplash.com

Las sillas definen el estilo

Las sillas son unos de los elementos más visibles en el comedor y la cocina. Por lo tanto, reemplazarlas puede modificar radicalmente la estética del lugar y la percepción del espacio. En tiendas como Shiito hay modelos que se adaptan a diferentes estilos.

En los estilos minimalista, japandi y nórdico se emplean sillas de líneas rectas y madera clara, libres de adornos. Se tapizan de colores neutros y sólidos. Predominan los marrones claros, el blanco y el negro.

Por su parte, en los estilos industrial y contemporáneo se destacan las sillas de estructura metálica. En el primero suele tener acabado envejecido, y en el segundo acabado negro mate o cromado.

Por último, en los estilos bohemio y dark academia las sillas son las protagonistas indiscutidas. Para lograr un estilo bohemio se suelen elegir sillas de líneas redondeadas, tapizadas con estampados de distintos colores. Para generar la atmósfera dark academia es mejor recurrir a sillas de madera oscura y con respaldos repletos de detalles.

Al ser mobiliario funcional, conviene optar por sillas de cocina resistentes y cómodas, que soporten el uso diario. Cuando el ambiente es pequeño, se recomienda recurrir a modelos apilables.

El poder transformador de la pintura de paredes

La pintura de las paredes define la atmósfera de cada ambiente. Es un recurso económico que permite realizar un cambio radical en el espacio en cuestión de pocas horas.

Pintura para estilo minimalista

El estilo minimalista se basa en la simplicidad, el orden, y el equilibrio. Por ese motivo, recurre al uso de tonos neutros en las paredes. Pintarlas de blanco puro o gris claro refuerza esta estética y permite que el mobiliario destaque.

Pintura para estilo japandi

El estilo japandi busca la calma y la relajación. Enfatiza la idea de la conexión con la naturaleza. Se asocia a tonos que se integran con la madera clara de forma armónica, tales como el blanco roto y el beige.

Pintura para estilo nórdico

El estilo nórdico se destaca por ser acogedor. Las paredes deben potenciar la luz natural. Debido a eso, se suelen pintar de blanco luminoso combinado con algún color pastel que aporte frescura. Por ejemplo, un rosa suave.

Pintura para estilo industrial

El estilo industrial se inspira en el mundo fabril. Tiene una estética urbana, robusta, que transmite fuerza. Para lograr este efecto se usan pinturas grises y negras, que combinan con materiales como el hierro, el cemento, y los ladrillos a la vista.

Pintura para estilo bohemio

El estilo bohemio se luce por su energía y vitalidad. El espacio funciona como un lienzo en donde se mezclan colores vivos sin miedo. Los protagonistas de las paredes suelen ser el naranja y el turquesa.

Pintura para estilo contemporáneo

El estilo contemporáneo se asocia a la sofisticación y el dinamismo. Recurre a los tonos intensos para generar contrastes visuales y dirigir la mirada a un punto específico de la casa. En la pared de acento se suelen utilizar colores como el verde botella y el azul marino.

Pintura para estilo dark academia

El estilo dark academia evoca la estética intelectual y misteriosa de las bibliotecas antiguas. Para lograr esta sensación recurre a colores profundos como el burdeos, el verde bosque, y los marrones.

Espejos: los aliados decorativos que generan amplitud

Los espejos reflejan la luz y extienden visualmente el espacio. Debido a eso, son indispensables en ambientes pequeños. También son piezas decorativas que refuerzan el estilo de interiorismo elegido.

En el estilo minimalista se usan espejos redondos o cuadrados sin marco. En el japandi predominan los espejos de formas orgánicas. En el nórdico, los marcos blancos o de madera clara. En el industrial, los marcos metálicos envejecidos. En el contemporáneo, se utilizan espejos de grandes dimensiones con marcos metálicos en colores negro o dorado.

Al igual que sucede con las sillas, en los estilos bohemio y dark academia los espejos resaltan más que en otras estéticas. En el estilo bohemio pueden tener detalles artesanales, estar decorados con mosaicos, o tener marcos tallados. Por su parte, en el dark academia predominan los espejos de molduras ornamentadas en maderas oscuras.

Es fundamental que la estética de un espacio sea coherente. Para que esto suceda, hay que estar pendiente de todos los detalles que nos acercan al estilo deseado y convierten la casa en un hogar.