¿Estás en el momento de diseñar una nave, un almacén o un local para un negocio? Son tantísimos los factores en los que tienes que pensar en este momento… pero te avisamos: fíjate en este en el que casi nadie piensa y que va a condicionar el día a día de los trabajadores. Estamos hablando de las soleras de hormigón de alta planimetría, y para quien no se dedique a esto, puede sonar a algo muy técnico, pero por eso estamos aquí, para explicártelo y para que conozcas en qué puede beneficiar a tu nave.
¿Qué son las soleras de hormigón?
Vamos a empezar por aclarar qué son las soleras de hormigón y luego le vamos añadir el concepto de «alta planimetría». Las soleras de hormigón es el pavimento que está formado por un número determinado de capas. La primera es una explanada de tierra que tiene que ser compacta, a la que se le añade una subbase granular para reforzarla y sobre la que luego se le añade una superficie de hormigón que es el «suelo», la rodadura. Por si ahora mismo no caes en lo que te estamos contando, es el típico suelo que se ve en naves industriales, en pistas deportivas o en los parkings, pero con distintos acabados (pulido, impreso…).
¿Qué añade la de alta planimetría a las soleras de hormigón tradicionales?
Una vez aclarado qué son las soleras de hormigón, vamos a sumar «la alta planimetría», que es un matiz que puede resultar clave en todo este proceso. No es que se trate de otro tipo de hormigón, no, este es el mismo, sino que añade un nivel de ejecución más sofisticado puesto que se asegura una planitud y una nivelación super estricta, de modo que no va a haber ni ondulaciones ni desniveles y esto es un factor clave en naves donde hay instalada o en movimiento maquinaria que necesita una precisión absoluta.
¿Por qué es tan importante que el suelo esté completamente plano?
En una nave industrial donde hay maquinaria trabajando, carretillas moviéndose continuamente o estanterías altas con material almacenado, es de vital importancia, ya que un suelo de hormigón tradicional puede generar vibraciones, golpes e incluso errores en el momento en que la carretilla coge el material que puede hacer que caigan. Por lo tanto, los beneficios principales de una solera de hormigón de alta planimetría son los siguientes:
- Mayor rendimiento de las carretillas, que circulan con mejor estabilidad y precisión, especialmente las que son de guiado automático.
- Menor mantenimiento de la maquinaria, puesto que un suelo de hormigón tradicional genera un mayor desgaste en las ruedas de las carretillas y en los mástiles de algunos equipos.
- Un almacenaje más optimizado: al ser un suelo fiorme, permite que el almacenaje vertical sea superior y se necesite menos área de terreno para la nave.
- Mayor seguridad debido a que se reducen los impactos en las estanterías, lo que supone un menor riesgo para el personal y para las mercancías.
Una buena inversión
Ahora que te hemos contado por qué es tan importante que el suelo de una nave esté completamente plano, te habrás dado cuenta de que instalar una solera de hormigón de alta planimetría es una buena inversión, porque aunque cueste más que una solera de hormigón tradicional, vas a poder amortizar esa diferencia en poco tiempo, ya que la maquinaria va a tener menor desgaste y reparaciones y vas a poder permitir comprar o construir una nave de menor superficie para tu negocio al poder aprovechar mejor el almacenamiento vertical, así que no escatimes en este aspecto de la construcción, porque va a beneficiar tanto a tu negocio, como a tus trabajadores, que van a trabajar en un entorno mucho más seguro.
